EL HARD BOP Y SUS SIX PIECES OF SILVER.

Si un aficionado tuviese que mostrar en un solo ejemplo musical lo más característico y destacado del "sonido Blue Note" es bastante probable que optase por un disco de uno de estos dos músicos: Art Blakey u Horace Silver. Muchas veces se identifica, aunque sea algo exagerado, el sonido Blue Note con el Hard-Bop de la Costa Este y viceversa, y mucha de la culpa de esta asociación es de los trabajos tanto de Blakey como de Silver durante los años 50.

De ponerle una fecha de nacimiento al hard-bop, esta sería el 21 de febrero de 1954, cuando Van Gelder, cómo no, grabó al Art Blakey Quintet en el Birdland. Este quinteto incluía tres de los futuros líderes del movimiento: Clifford Brown, Art Blakey y Horace Silver. ¿Qué es el hard-bop? Pues es una acertada combinación de lo mejor del estilo bebop con "una vuelta a las raices": simplificar las composiciones y los solos volviendo al blues tradicional, marcar el ritmo de manera más sencilla para el oyente sin dejar de hacerlo fluir al estilo polirítmico del bop, introducir riffs y "elementos-guía" para el improvisador basados en el rhythm&blues, y darle ese ingrediente "soul", "funky" a la música a base de tomar prestados elementos del gospel y adaptarlos a temas de blues.

El resultado fue una música visceral y cerebral a la vez, intelectual y apasionada, cool y funky: The Jazz Messengers. Dos temas fueron los exitos que pusieron en órbita el hard-bop en el año 1955: "Doodlin'" y "The Preacher". Y su autor Horace Silver.



Al año siguiente, Horace Silver graba para Blue Note, en el estudio de Hackensack de Rudy Van Gelder, el primero de los discos a nombre de su quinteto: Six Pieces of Silver. Está vez el tema estrella fue "Señor Blues" y desde ese momento la serie de grabaciones (todas ellas para Blue Note y bajo el control técnico de Van Gelder) y temas clásicos de Horace Silver y su Quinteto es espectacular. Quizás Silver no esté considerado unánimemente como uno de los grandes de Jazz. No importa: lo es. Lo que ocurre es que Silver, como lo puede ser también Count Basie, no pertenece a la cotizada familia de los innovadores o los revolucionarios, sino a la menos espectacular de los "integradores", aquellos que toman elementos dispersos de aquí y allá y los concentran de tal forma que parece que el Jazz ha sido así toda la vida.


ANÁLISIS DE CURVAS TIEMPO-ENERGÍA (ETC) COMPARATIVO DE VERSIONES DEL TEMA "COOL EYES"

Vamos a comparar dos versiones del primer tema del disco "Six Pieces of Silver", "Cool Eyes" de  forma semejante a como lo hemos hecho para "Speak no Evil". Una de estas versiones es, por supuesto, la perteneciente a la RVG Collection. La otra es un master digital previo editado en una antología sobre Horace Silver y realizado por Ron McMaster.



Figura 10.
ETC de ambas pistas de 60 a 120 segundos y diferencia entre ellas.




Figura 11.
ETC de ambas pistas de 240 a 300 segundos y diferencia entre ellas.




Figura 12.
ETC de ambas pistas de 300 a 360 segundos y diferencia entre ellas.

Las figuras 10, 11 y 12 muestran el cálculo de las curvas ETC, empleando el mismo método que en el estudio anterior. A la vista de la comparación, no se puede concluir que en este caso haya una notable mayor compresión de nivel en alguna de las versiones, aunque si parece que hay diferencias dinámicas en algunos momentos (ver en la figura 11 entre 285 y 300 segundos).



Figura 13.
Representación dinámica comparada entre ambas curvas ETC.

De la representación dinámica comparada de la figura 13, obtenemos por regresión lineal que la versión RVG presenta una ligera compresión de nivel (pendiente 0.91) comparada con la versión anterior, y sonará ligeramente más fuerte, cómo indica la diferencia entre la recta del ajuste y la diagonal equidinámica. En ambos casos podemos hablar de un rango dinámico en torno a 25 dB, pequeño para lo lógico hoy en día en grabaciones acústicas (otra cosa es que se sigan presentando grabaciones con estos márgenes) pero razonable para las técnicas de grabación del año 1956.

Si filtramos por bandas de frecuencia se mantiene la tendencia (figura 14) salvo por encima de 10 KHz (figura 14j) donde la compresión ha sido bastante mayor (0.87) y sobre todo la atenuación muy alta (alrededor de -10 dB en promedio).



Figura 14a

Figura 14b

Figura 14c

Figura 14d

Figura 14e

Figura 14f

Figura 14g

Figura 14h

Figura 14i

Figura 14j

Figuras 14a a 14j. Representaciones dinámicas comparadas para las señales filtradas en once bandas de frecuencia.





CONCLUSIÓN.

En el caso de "Cool Eyes", el remaster RVG no se diferencia de manera radical desde el punto de vista dinámico con respecto a la versión en CD anterior. Hay que tener en cuenta que estamos ante una grabación en mono del año 1956 y con esos mimbres pocos milagros pueden hacerse en remasterización. Posiblemente el nivel de compresión aplicado en la versión RVG sea menor que en el caso de "Speak No Evil" porque ya la cinta original debe tener escasa dinámica sobre la que recortar. Se ha ecualizado llamativamente en agudos, con una atenuación fuerte. Esto en si no tiene porque ser nocivo desde el punto de vista audiófilo: es probable, por la fecha de grabación, que la cinta master original tenga en esta banda de frecuencia tanto ruido y siseo como música. Y también se puede sospechar con fundamento que el rango útil de frecuencias de los micrófonos, amplificadores y grabadores empleados en ese momento no superase los 15 KHz. Por lo tanto, filtrarla no tiene porque implicar un daño a la calidad sonora. En todo caso a las pruebas de escucha que cada uno quiera hacer nos remitimos.




CONCLUSIONES DEL ESTUDIO.

Cuando se remasterizan grabaciones antiguas a digital, a efectos del sonido resultante tienen mucha más importancia las decisiones técnicas de ecualización que las bondades del formato digital con el que se trabaja.

Como la calidad de las fuentes originales (las cintas analógicas) es inferior a la calidad disponible en PCM 16 bits/44100 Hz (el formato audio-CD habitual), remasterizar sobre formatos más potentes (como se anuncia que se ha hecho en el caso de la serie RVG) no aporta grandes mejoras al menos desde un punto de vista dinámico, que es el más evidente a oido.

En cambio, la aplicación de tratamientos dinámicos, en ocasiones bastante agresivos, puede hacer pensar que ha habido una mejora cualitativa en una remasterización cuando solo ha habido una subida del nivel sonoro medio. Este efecto se debe a que con la compresión de nivel se produce un acercamiento a un primer plano de lo que antes eran "detalles dinámicos". Como conclusión principal del analísis de este estudio, podemos decir que sigue siendo más importante la labor del técnico que los medios tecnológicos empleados.  Incluso dado el nivel cualitativo medio tan alto alcanzable mediante técnicas digitales estandar, esta influencia puede haber aumentado en los últimos tiempos. Un técnico de sonido actual tiene a su disposición numerosos sistemas digitales de trabajo de calidades muy similares, algo que en los tiempos en los que Rudy Van Gelder comenzó a grabar no era tan sencillo. Hay mucha menos necesidad de ir a soluciones de compromiso (como puede ser grabar cerca de saturación para darle vigor a la música) y se dispone de una tremenda flexibilidad en cuanto a  tratamiento digital.

Recomendación: Solo consuma música de proveedores musicales de calidad homologada (¿y esos quiénes son?).